domingo, 18 de octubre de 2009

Viaje virtual por la Nebulosa de Orión

La Nebulosa de Orión se encuentra en la constelación del mismo nombre, siendo visible en los cielos nocturnos desde el otoño hasta la primavera. Es uno de los objetos de cielo profundo más perseguidos por los aficionados (astrofotógrafos u observadores visuales), ya que es una nebulosa muy brillante, visible a simple vista y bastante fotogénica, llena de detalles.

Se encuentra a cerca de 1300 años-luz de distancia de nosotros, y se le estima un diámetro de unos 24 años-luz. Es una gigantesca nube de gas y polvo, en cuyo interior ahora mismo se están formando estrellas (y algunos sistemas estelares, donde en un futuro podrían haber planetas). Son precisamente estas estrellas en formación y las ya formadas (algunas tiene un brillo miles de veces mayor que el de nuestro Sol) son las que hacen brillar a la nebulosa.

Este vídeo (un viaje en 3 dimensiones) se hizo en el Centro de Supercomputación de San Diego (USA) tomando como referencia imágenes del Telescopio Espacial Hubble y de telescopios en tierra. Se ha recreado un viaje virtual por dicha nebulosa, y el resultado es... bueno, júzgenlo ustedes mismos, espero que les guste! El vídeo está en inglés, pero esto lo le quita un ápice de belleza al contenido. (Este es el enlace al proyecto del viaje virtual)



Algunas imágenes de la Nebulosa de Orión (M42). Estas imágenes has sido obtenidas por uno de los mejores especialistas en fotografía astronónica, Robert Gendler.



jueves, 15 de octubre de 2009

Un punto azul pálido

Sólo el maestro Carl Sagan era capaz de emocionarnos comentando una fotografía de un pequeño punto de luz azul pálido... Para quien aún no haya disfrutado de este vídeo, aquí lo tiene...




Y por si fuera poco, con el temazo 'Heaven and Hell', de Vangelis... casi nada...

miércoles, 14 de octubre de 2009

Júpiter e Ío

Espero que las siguientes imágenes les sorprendan tanto como me sorprendió a mí la primera vez que las ví. Unas de las imágenes más bonitas que he visto del Sistema Solar. (Recuerden hacer clic sobre las imágenes para verlas más grandes)


Eclipse de Sol en Júpiter


Júpiter e Ío, juntos viajando alrededor del Sol

martes, 13 de octubre de 2009

Más Auroras

En el post anterior vimos lo que eran las auroras, y, más o menos, cómo se producían... aunque se me quedaron un par de cosillas en el tintero (por lo menos). A ver si soy capaz de enmendar ese descuido :)

Aunque vimos antes los Cinturones de Van Allen, no expliqué que forman parte de la magnetosfera terrestre, que es mucho más grande, y rodea todo el planeta, tal y como puede verse en el gráfico inferior. En esta región, el campo magnético terrestre desvía las partículas de viento solar. Las partículas que son detenidas forman los Cinturones de Van Allen, y el resto o bien caen sobre los polos formando las auroras, o son desviadas al espacio y continúan su camino.



En este gráfico quizás se pueden apreciar mejor los 'huecos' de la magnetosfera por los que las partículas del viento solar chocan con las capas altas de la atmósmera sobre los polos de nuestro planeta.

Veamos algunas imágenes de auroras desde otro punto de vista, bastante más interesante, el espacio:



Desde la Estación Espacial Internacional, sobre Canadá


Desde el transbordador espacial


Otra desde el transbordador



Antes de que se me olvide... las auroras no son un fenómeno exclusivo de nuestro planeta, todos los planetas que tengan magnetosfera y atmósfera tienen auroras también... Les parece que veamos algunas auroras extraterrestres? :)





Auroras de Saturno, vistas desde el Telescopio Espacial Hubble



Júpiter también tiene auroras, cómo no, ya que tiene el campo magnético más intenso del Sistema Solar






¡Espero que les haya gustado!

lunes, 12 de octubre de 2009

Auroras

También se les conoce como las 'Luces del Norte', aunque no todo el mundo sabe que este hermoso fenómeno se produce simultáneamente en los hemisferios Norte y Sur. Este maravilloso espectáculo se produce cuando las partículas de viento solar, cargadas de energía, chocan con las capas altas de la atmósfera terrestre, transfiriéndole energía y haciendo que éstas emitan a su vez luz, que es lo que vemos.

Veamos un poco más detalladamente el origen de las auroras.

Todo comienza con el núcleo de nuestro planeta. Está formado por Hierro y Níquel fundidos.

¿Y cómo se sabe que está formado por Hierro y Níquel? Pues bien, utilizando ondas sísmicas... las ondas sísmicas se propagan a diferentes velocidades según la densidad del medio que estén atravesando, así que comparando la velocidad de propagación entre estaciones muy separadas entre sí, se puede averiguar la composición de las capas inferiores de nuestro planeta.

Al estar fundido el núcleo (se estima que está a una temperatura de unos 5000 grados), se producen corrientes de convección (al igual que un caldero con agua hirviendo, el agua caliente sube y la fría baja), eso, unido a las fuerzas de Coriolis producidas por la rotación de la Tierra, produce un campo magnético (el que hace que las brújulas funcionen) que se extiende varios miles de kilómetros hacia el espacio.




Este campo magnético, en el espacio, atrapa protones y otras partículas, formando una especie de escudo protector contra las partículas de viento solar cargadas con mucha energía. Este escudo se llama Cinturón de Van Allen, y forma una especie de toroide (un donut, vamos) alrededor de nuestro planeta, protegiéndonos de las tormentas solares.




Este cinturón es mucho más débil en los polos, así que cuando se producen tormentas solares, las partículas de viento solar son repelidas por el Cinturón de Van Allen, pero vienen a 'caer' sobre las capas altas de la atmósfera terrestre que se encuentran sobre los polos. Al chocar con las moléculas de nuestra atmófera, el viento solar le transfiere una gran cantidad de energía, ionizando las moléculas, y haciendo que brillen, con lo que se producen las auroras boreales (en el hemisferio norte) y las australes (en el sur).

A continuación pueden ver algunas imágenes de auroras sacadas de internet.










Hacer clic en las imágenes para verlas más grandes


jueves, 8 de octubre de 2009

Meteoritos (II)

Continuamos con los meteoritos... Normalmente, se suelen agrupar en tres grandes grupos, los rocosos (son los más comunes, alrededor de un 93%, compuestos principalmente por silicatos), los metálicos (alrederor del 5'7%) y los litosideritos (suelen ser una mezcla entre rocosos y metálicos).

Hay un patrón, unas líneas, que se pueden apreciar en los meteoritos metálicos que han tenido un cierto tratamiento, las llamadas líneas de Widmänstatten (también se les conoce como líneas Thomson). Si cogemos un meteorito metálico, pulimos una de sus superficies y posteriormente le aplicamos una solución de alcohol isopropílico y ácido nítrico (proceso que se llama grabado), se suelen ver estas marcas. Estas marcas son muy características de los meteoritos, ya que se forman en aleaciones de hierro-níquel que se han enfriado muy, muy lentamente (aproximadamente 1ºC cada 1000 años), condiciones que no se suelen dar en nuestro planeta ;)

Les muestro algunos ejemplos de las líneas de Widmänstatten en algunos de los ejemplares de mi colección

Meteorito Gibeon (descubierto en Namibia en 1836)

Otro fragmento del meteorito Gibeon

Fragmento del meteorito Muonionalusta, descubierto en Suecia en 1906

Otro fragmento del Muonionalusta

Seguramente los nombres de los meteoritos les resultarán extraños, usualmente se les suele poner el nombre de la localidad más cercana al lugar del hallazgo del mismo.

Meteorito Seymchan (caído cerca de Magadan, en Rusia y descubierto en 1967)

Meteorito Toluca, caído en México (descubierto en 1776)

lunes, 5 de octubre de 2009

Meteoritos

Algunos de mis amigos ya lo saben, una de mis aficiones consiste en coleccionar meteoritos, esas rocas provinientes del espacio que de cuando en cuando caen a nuestro planeta. Lo cierto es que me aficioné a coleccionarlos casi por accidente, el primero lo compré como un souvenir en un viaje, y bueno, terminé aficionándome.

Lo que me parece más curioso de los meteoritos es que son restos de la formación de nuestro Sistema Solar, testigos mudos de nuestro origen, y, quién lo sabe, posibles causantes de nuestra extinción (esperemos que no). Una de las teorías que se barajan para explicar la extinción de los dinosaurios hace 64 millones de años es que un meteorito de 10 Km de diámetro impactó en la península del Yucatán, en Méjico. Produciendo un cráter de 180 Km de diámetro conocido como Cráter de Chicxulub.

Cráter Barringer, en Arizona, USA

Cráter Henbury, Australia


Afortunadamente, no todos los impactos son tan devastadores, aunque algunos dejan cráteres de tamaño tan apreciable como los que se pueden apreciar en las fotografías superiores (por ejemplo, el cráter Barringer tiene unos 1200 metros de diámetro y 170 de profundidad).

A continuación, les muestro las fotografías de algunos de los meteoritos que tengo.




Las dos fotografías superiores corresponden al metoerito Sikhote-Alin. Cayó cerca de Vladivostok (Rusia) el 12 de febrero de 1947, a las 10:38 de la mañana hora local (hubo testigos de la caída, por eso se sabe la hora exacta). En la segunda foto se pueden apreciar incluso las marcas de abrasión producidas por la fricción con la atmóstera.



Este meteorito (el dado negro con la N tiene 1 cm de arista) fue descubierto en Brenham (Kansas, USA), en 1882. Se sospecha que cayó en nuestro planeta hace unos 20000 años.



Este último meteorito cayó en Argentina, en una zona conocida como Campo del Cielo, hace aproximadamente 4000 ó 6000 años, y fue descubierto hacia 1576. Su composición química es la siguiente: 92'9% de Hierro, 6'7% de Níquel, 0'4% de Cobalto y ligeras trazas de Galio, Germanio, Fósforo e Iridio.